Ultimas horas antes de lo inevitable...
667. La despedida de las jornadas tienen un sabor agridulce. Por un lado se acaba todo y no volveras a ver a cierta gente hasta dentro de medio año con suerte; por el otro te das cuenta de la buena gente y la de cariño que hay detras de casa uno.
668. He recogido a nuestra pequeña Ludi y la hemos soltado arriba con nosotros. Es increible como es incapaz de dejar pasar la posibilidad de meterse en el rinconcito más recondito y minusculo.
669. Cajas de juegos, comics y libros por toda la casa. Mola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario